03 Logística internacional · 17 de agosto de 2026

San Martín cruzó los Andes con 10.000 mulas: la logística militar que cambió la historia de tres países

Cada 17 de agosto se recuerda el fallecimiento de José de San Martín. Pero antes de ser el prócer de los libros, San Martín fue el organizador de una de las operaciones logísticas más grandes que se hayan hecho a pie y a lomo de mula en el continente: el Cruce de los Andes.

En enero de 1817, un ejército de más de 5.000 hombres partió desde Mendoza y San Juan, cruzó la cordillera hacia Chile y llegó en condiciones de pelear. No hubo caminos preparados, ni vehículos, ni forma de reabastecerse en el trayecto. Todo lo que el ejército iba a necesitar tenía que salir con él.

Una cadena de abastecimiento sin margen de error

El historiador Pablo Camogli calculó que el ejército transportó unas 3.500 arrobas de charqui, carne deshidratada que ronda los 40.000 kilos, elegida porque pesaba mucho menos que la carne fresca y se conservaba durante toda la marcha. Cada soldado llevaba encima varios kilos de esa ración, calculada para durar los días que tomaba el cruce.

Para mover la carga, la artillería y a los propios soldados, se usaron cerca de 10.000 mulas de silla y de carga y unos 1.600 caballos. La elección no fue casualidad: el caballo no resiste bien la altura ni el terreno rocoso de la alta montaña, mientras que la mula, más rústica, soporta mejor la falta de oxígeno y tiene mejor pisada en los desfiladeros. Algunos tramos de la ruta superaron los 4.500 metros de altura, por senderos que en varios puntos no llegaban al metro de ancho.

El plan no fue un solo cruce, sino varios simultáneos. Mientras la columna principal avanzaba por el paso de Los Patos, otras divisiones más pequeñas cruzaron por Come Caballos, en La Rioja, y por El Planchón y El Portillo, más al sur, con el objetivo de dividir la atención del enemigo y ocultar el movimiento real de las tropas. Es, en términos actuales, una logística de distribución con múltiples rutas para reducir el riesgo de que una sola falla comprometiera toda la operación.

**Cuyo, la retaguardia que sostuvo la campaña**

Nada de esto se resolvió en la montaña. Se resolvió antes, en Mendoza, San Juan y San Luis, convertidas en centros de producción y acopio durante meses. Se instalaron talleres de artillería, se fabricó pólvora y se tejieron los uniformes en telares locales, que luego las mujeres de la región cosieron a mano.

Esa movilización tuvo un costo real para la economía cuyana. San Martín reunió para la campaña buena parte de las mulas y caballos disponibles en la zona, que en ese momento eran el principal medio de transporte de mercadería de la región. Con los animales afectados a la guerra y buena parte de los hombres en las filas del ejército, el comercio local y el trabajo del campo quedaron reducidos, y esa deuda tardó años en saldarse.

**Comida, abrigo y remedios contra el mal de altura**

La logística de campaña incluyó también soluciones improvisadas con lo que había disponible en la región. Se ordenó juntar grandes cantidades de ajo y cebolla, que se usaban para friccionar el hocico de los animales y ayudar a combatir el apunamiento. Con los cueros de la carne de consumo diario se fabricó calzado de emergencia, y se juntó lana de la zona para que los soldados la usaran como aislante contra el frío extremo de la cordillera.

Cada decisión, desde la ración de comida hasta el tipo de animal elegido para cada tramo, respondía a un cálculo de peso, resistencia y tiempo. No hubo margen para llevar de más ni para llegar corto.

**Lo que queda de esa logística, doscientos años después**

El Cruce de los Andes suele contarse como una hazaña militar y política, y lo fue. Pero también fue, antes que nada, un problema de abastecimiento resuelto con una planificación extremadamente detallada, sin ninguna de las herramientas que hoy se dan por sentadas en cualquier operación logística.

Doscientos años después, la lógica de fondo no cambió tanto: calcular lo que se necesita, prever lo que puede fallar, y sostener la operación desde una retaguardia que rara vez recibe el crédito que merece. Cuyo fue esa retaguardia, y sin ella no había cruce posible.

Omar Rocha

Fuentes consultadas:

El Historiador, "Preguntas: el Cruce de los Andes" – https://elhistoriador.com.ar/preguntas-el-cruce-de-los-andes/

Infobae, "5 mil hombres, 9300 mulas y 1600 caballos: cómo planeó San Martín el increíble cruce de los Andes" – https://www.infobae.com/sociedad/2023/01/17/5-mil-hombres-9300-mulas-y-1600-caballos-como-planeo-san-martin-el-increible-cruce-de-los-andes/

Bichos de Campo, "¿Con qué víveres cruzó San Martín la Cordillera?" – https://bichosdecampo.com/con-que-viveres-cruzo-san-martin-la-cordillera/

Nuevo Diario San Juan, "La verdadera epopeya del Cruce de los Andes" – https://www.nuevodiariosanjuan.com.ar/la-verdadera-epopeya-del-cruce-de-los-andes/

Gobierno de San Juan, "Las estrategias de San Martín para cruzar la cordillera de Los Andes" – https://sisanjuan.gob.ar/23-prensa/2024-08-17/57483-las-estrategias-de-san-martin-para-cruzar-la-cordillera-de-los-andes

Quiero a mi País, "El Cruce de los Andes" – https://www.quieroamipais.org/notix/desarrollo/26218__el_cruce_de_los_andes-5.htm