03 Logística internacional · 9 de septiembre de 2026
Shanghái y Ningbo, atrapados en su propio ciclón: al 9 de septiembre siguen con hasta diez días de demora
Tres tifones consecutivos desde julio no dejaron que los dos puertos más transitados del mundo despejaran la cola de barcos que se les fue acumulando. Hoy, 9 de septiembre, la espera sigue siendo de hasta diez días — y el atraso ya empieza a sentirse en los costos y los tiempos de todo el comercio que pasa, aunque sea de paso, por sus terminales.
(Shanghái y Ningbo son los dos puertos de contenedores más grandes del mundo. Buena parte de la carga que llega o sale de la Argentina —insumos, maquinaria, electrónica— viaja en barcos que conectan, en algún tramo del recorrido, con estas terminales chinas.)
Hoy, 9 de septiembre de 2026, la congestión en Shanghái, Ningbo y Yantian sigue sin ceder: las esperas de los barcos y la acumulación de contenedores no muestran una reducción significativa, pese a que las terminales volvieron a operar tras el último temporal. Según el relevamiento más reciente disponible, los barcos siguen enfrentando demoras de entre siete y diez días para atracar, según la terminal, el barco y el servicio — el dato que hoy define la operación en los dos puertos más transitados del planeta.  
El problema no es un tifón aislado, sino que ya son tres golpeando la misma zona desde julio, cada uno antes de que el puerto terminara de recuperarse del anterior. En agosto, el tifón Dolphin —el más fuerte del año hasta ese momento— obligó a evacuar a más de un millón de personas en el este de China. Después llegó el tifón Saudel, que tocó tierra por tercera vez en Fujian el 3 de septiembre y fue retirado del seguimiento activo por la administración meteorológica china al día siguiente. Antes de Saudel, ya había pasado el tifón Bavi, a mediados de julio.  
La cadena de tormentas dejó números concretos. Al 1 de septiembre, Shanghái tenía barcos esperando más de nueve días en terminales puntuales, y el análisis de Sea-Intelligence estimaba 2,3 millones de TEU —la unidad estándar de contenedores— absorbidos en demoras a nivel global. En Ningbo, la ocupación de los patios de contenedores llegaba al 92-95%, un nivel que deja muy poco margen para absorber nuevos barcos que llegan fuera de horario. 
El impacto no se queda en Shanghái y Ningbo. En Yantian, otro puerto clave del sur de China, la confiabilidad de los cronogramas de los barcos cayó al 48,3% en julio, lo que significa que más de la mitad de los servicios no llegó a horario. Para las navieras, esto se traduce en decisiones operativas concretas: barcos que se saltean escalas, contenedores que quedan varados hasta el próximo servicio disponible y rutas que se reorganizan sobre la marcha. 
Lo que sostiene a estos puertos, incluso en este escenario, es la escala de la infraestructura que tienen atrás: Shanghái y Ningbo no dejaron de operar en ningún momento de las últimas semanas, y siguen moviendo simultáneamente decenas de barcos y cientos de miles de contenedores por día, aun con las terminales trabajando al límite. Es una demostración de la capacidad instalada que tiene la región, aunque ahora esa misma capacidad esté sometida a una presión fuera de lo normal.
Para el comercio exterior en general —incluida la carga que circula hacia y desde la Argentina en barcos que hacen escala o conectan con estos puertos— el efecto es indirecto pero real: contenedores que llegan después de lo previsto, fletes que se ajustan y una planificación logística que, mientras la temporada de tifones no termine, sigue funcionando con más incertidumbre de la habitual.
Omar Rocha
Fuentes:
• https://www.futureforwarding.com/shanghai-ningbo-and-yantian-remain-heavily-congested/
• https://mykn.kuehne-nagel.com/news/article/china-port-congestion-forces-carrier-schedule
• https://www.sekologistics.com/hk-en/resources/asia-supply-chain-weather-center-live-port-freight-updates/
• https://www.aljazeera.com/news/2026/8/10/one-million-evacuated-as-typhoon-dolphin-pummels-east-china-what-we-know